Incansable, viajo por tantos lugares como quepa imaginar.
Así que eso hago, de eso vivo, me alimento de canciones, me visto de fantasía y me armo con las palabras. Camuflo mi llanto en el drama y aprovecho la comedia para contagiar mi risa...
¿Y si no hubiera ninguno? Pues... se crean, cualquier excusa es válida para doblegar los sentimientos y embaucar los sentidos.
Todo llega, y todo pasa.
Siento las lágrimas de María Magdalena y los latigazos que le propinaron al Mesías, uno y otro, y otro... Siento la rabia de Judas, el miedo de Pedro, siento el dolor, porque lo vivo, sin
sangre ni lanzas, pero tan intenso...
Luego me vuelvo pequeñita, tan pequeñita tan pequeñita que puedo derribar montañas, surcar los cielos, cabalgar dragones y deambular por castillos encantados. Y canto, para que el mundo entero escuche sus historias, para que no caigan en el olvido porque una vez también fueron mías y hoy... hoy lo siguen siendo.
Más tarde llego a un bar, me siento en la barra y corre el ron. La música en la sala son las tragedias personales, un amor recién nacido, una amistad rota o reencontrada. El día a día de las personas que intentan luchar para vencer a la derrota, combatir la resignación.
Cuando termina la travesía me pierdo en los laberintos de Alicia. No hay camino bajo mis pies. Quizá un escobón enorme, de ojos saltones y boca de trompeta lo haya barrido.
La cuestión es que... no está.
Me siento y pienso cómo volver a casa. Le doy vueltas y más vueltas hasta que una pregunta encuentra a mis oídos “¿qué casa?”
Vagabunda de cuentos olvidados, peregrina de tierras lejanas que lleva sobre los hombros una capa firmada, marcada... con sonrisas y lágrimas, con gritos y susurros, con un enorme mapa donde cada cruz es una casa conocida.
Estaba en todas partes y en ninguna.
No había hogar al que regresar. Era visitante de pequeñas y grandes familias, pero no pertenecía a ninguna.
Solo queda seguir viajando.
Plant Lemon Seeds In A Cup
Hace 2 años

Conmovedor, conmovido hasta la entraña he quedado... porque también yo viajo, también participo en la función que me toca vivir, y siento sin tregua; dime, ¿me dejarás sentarme a tu lado, en ese taburete vacío de la barra del bar, para tomar sorbos de ron en compañía? Después cada uno, continuará su viaje. Lo prometo.
ResponderEliminarSi te cansas te hago un huekito en mi casa, no es muy grande y el sofá no es muy cómodo, pero tengo un colchón de más en mi habitación y muchas películas por ver aún!! ^^
ResponderEliminarpdt: caudno sientas a los personajes, recuerda la locura de las chicas de herodes ^^
un muak!
Como siempre, genial.
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