
Solo quiere que la mires, que la tengas entre tus brazos y le meses los cabellos con las manos. Quiere que la cuides, que la beses en la mejilla, o en los labios. Quiere que la mimes, que le digas al oído muy flojito que no hay nadie como ella. Le gustaría que la abrazases, que la arropases por la noche y durmieras con ella y que al despertar le sonrías, le digas con los ojos que la quieres y la vuelvas a besar.
Quiere… quiere muchas cosas, pero solo es una muñeca.
Nada más.
Aunque no lo parezca
las muñecas lloran.