domingo, 28 de marzo de 2010

Ayer

DAMA JUDI DENCH

El Día Mundial del Teatro es una oportunidad para celebrar el Teatro en una miríada
de formas. El Teatro es una fuente de entretenimiento e inspiración, y tiene la
habilidad de unificar las diversas culturas y a las gentes de todo el mundo. Pero el
teatro es mucho más que eso y también brinda oportunidades para educar e informar.

El teatro se representa en todo el mundo y no siempre en los escenarios tradicionales.
Las representaciones pueden suceder en un pequeño pueblo de África, en una
montaña en Armenia o en una pequeña isla del Pacífico. Todo lo que necesita es un
lugar y un público. El Teatro tiene la habilidad de hacernos sonreír, de hacernos
llorar, pero también debería hacernos pensar y reflexionar.

El Teatro surge a partir del trabajo en grupo. Los actores son las personas que se ven,
pero hay un gran número de personas a las que no se ve. Son tan importantes como
los actores y sus variadas y especializadas habilidades hacen que una producción sea
posible. También deberían compartir los triunfos y los éxitos que puedan ocurrir.
El 27 de marzo es oficialmente el Día Mundial del Teatro. Por muchos motivos todos
los días deberían ser considerados días del teatro, porque tenemos la responsabilidad
de continuar la tradición de entretener, de educar y de iluminar a nuestras audiencias,
sin los cuales no existiríamos.


Translated by ARTEZ


www.artezblai.com

jueves, 25 de marzo de 2010

¿Andandará la musa?

Quizá solo sea que mi musa se ha ido,
la cuestión es que cuando se trata de hablar de ti
ninguna palabra parece tener sentido.

domingo, 21 de marzo de 2010

Idas y venidas


Es increíble lo rápido que las cosas van y vienen.
Algunas pasan delante nuestra para quedarse para siempre, otras saludan con la mano mientras gritan “¡otra vez será!”, pero otras, sin embargo, son más crueles. Se dejan saborear, se dejan amar, necesitar... y en un momento, desaparecen.
Es tan... subrealista...
A menudo lo más bonito que tenemos coincide con lo más frágil, y por más que nos afanamos en cuidarlo en el camino tropezamos con algo que sin venir a cuento se nos pone en medio y hace que nos caigamos al suelo.
Entonces se rompe. Ese algo tan maravilloso se rompe y no puedes hacer nada, solo clavarte en la planta de los pies todos y cada uno de los pequeños fragmentos de ese algo que se ha hecho añicos.
Todo es incerteza. Sabes qué es ahora de ti, pero no puedes adivinar si alguien llamará a tu puerta en un rato, ni quién será, ni si traerá buena o malas noticias o simplemente será una vecina que necesita sal para el puchero.
Aunque supongo que lo peor no es no saber, eso en cierta manera tiene su magia, su encanto. Lo peor es saber que no puedes hacer nada, lo peor es resignarse a que no todo siempre está en tus manos. Resignarse a que las cosas buenas son a las que siempre le salen patas y huyen, resignarse a que las cosas son tan verdaderamente intangibles como el aire, pero que muchas de ellas marcan como el fuego.
Y supongo... que hoy me ha dado miedo. Supongo que hoy he querido abrazarme a esas cosas con más fuerza que nunca, que dentro de mi he gritado “ojalá no os vayáis nunca”.
Supongo que a pesar de todo lo que esas cosas puedan llegar a correr, hoy he decidido que las perseguiré hasta que me sangren los pies, aunque a veces eso no sea suficiente.

viernes, 12 de marzo de 2010

Parte de ella

Más que maquillaje,
cada color es parte de su disfraz.

Cada pincelada es tatuaje.

jueves, 4 de marzo de 2010

Al margen

...

- Permitidme recordaros, señor, que es una niña lo que hay de por medio en todo este asunto... - mi voz sonó casi como un ruego del que hicieron caso omiso
- Nada tiene que ver esa cría con nosotros, por tanto tampoco contigo - dijo uno de ellos
- Así que mantente al margen - ordenó otro
- Limítate a lo que te pedimos...

...

martes, 2 de marzo de 2010

De quita y pon

Dejan caer las palabras como si no fueran nada más que eso: palabras.
Pero no lo son.
¿No llegan a entender lo que significan? No depende solo de lo que enuncien, sino de como lo hagan, de la mirada que las acompañe o la sonrisa que las presente, incluso de las lágrimas que las empapen.
Como falsos devotos, que leen sin cesar un texto, incansables, un montón de frases más o menos cortas que se saben de memoria pero que nunca llegan a hacer suyas.
Como un actor que se aprende su papel pero no comprende al personaje que interpreta.
Como un tartamudo en una feria de sordos.

De tanto escucharlas les resto importancia, no puedo evitarlo, se me antojan como un "buenos días" que regalas cuando paseas por el parque aunque hayas tenido un día de pena.

Es una cabalgata de sílabas entrelazadas que se lanzan por los aires para que alguien desconocido las recoja y después, probablemente, se las guarde en un bolsillo y las olvide, porque realmente para él no significan nada.

A veces pienso que tenéis el corazón de velcro, de quita y pon, cambiando un nombre por otro con la misma facilidad que si lo pintaseis con vaho en una ventana.