viernes, 20 de mayo de 2011

¡Es gratis!

Amanece con ella por bandera y nada podrá derrotarte. Llévala a cualquier lugar y cruzarás todas las fronteras del mundo, la usarás para hablar en sordomudo, brindarás con ella salpicando alegría a quien choque la copa contigo. Viaja a las estrellas y estámpala en el firmamento, haz que brille como un arcoíris en el cielo. Propágala como una epidemia contagiando cada rincón del infinito, que la gente tosa sonrisas y estornude carcajadas. Enrédate en las de los demás, despéinalas, sedúcelas, invítalas a bailar, emborráchate de ellas.

No hay nada como una sonrisa para aderezar la ensalada de la vida.



(Y quien dice una, dice varias)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Tan sólo...


- ...Esperaba que pudierais perdonar ese beso que aún no os he dado...

lunes, 16 de mayo de 2011

Un momento

El sol comenzaba a despuntar en el horizonte. Una fuente de la que nunca paraba de manar agua, con una mujer de piedra que fingía haber quedado inmóvil en una grácil postura de baile, prestaba descanso a un muchacho de cabello oscuro y alborotado, y unos ojos negros llenos de impaciencia que no dejaban de mirar al piso superior de una pequeña casa.
Adoraba la frescura con la que cada mañana ella abría la ventana y una leve brisa le acariciaba los castaños rizos que enmarcaban su rostro. A sus labios siempre se asomaba una sonrisa, fina, como el tallo de una flor, que encendía sus mejillas e iluminaba hasta los días más oscuros.
Cada día, como el sol, regresaba y se sentaba en la misma fuente a esperar la oportunidad para robarle al cielo un momento en que su mirada, en lugar de alzarse hasta las nubes, descendiera para encontrarse con sus ojos.
Entonces, el mundo cambiaría de color.