jueves, 31 de diciembre de 2009

Campanadas

Hoy toca a su fin. Se despedirá de nosotros con la mano alzada y con el tronar de las campanas, que más que un adiós enuncian un saludo.
Parece increible lo deprisa que ha pasado. Cada año me da la sensación de que el tiempo corre más que el anterior.
¿Éste? Ha tenido un poco de todo. Buenos y malos momentos. Risas, llantos, despedidas silenciosas... Muchas cosas para guardar, algunas de ellas, dignas del baúl.
Desde estudios, hasta juergas, estrés estudiantil, broncas paternales, nuevos conocidos y viejos amigos que vuelven a la carga, historias por apuntar, que para nosotros se hacen leyendas, teatro y carcajadas entre bambalinas... pero sobretodo, y lo más importante, vosotros.

Ojalá este año sigáis estando ahí, todos y cada uno de vosotros. Desde aquí, achuchones ^^

jueves, 24 de diciembre de 2009

WarCry

Prediqué en el desierto,pero nadie me escuchó.
Defendí lo indefendible,mi gente me abandonó.
¿Cuánto tiempo ha pasado,cuánto esfuerzo e ilusión?
Contaré los sueños rotos cuando reúna el valor.

Valor...

Ardo en rabia y mis deseos
son espuma sobre el mar.
Los suspiros de mi alma
no me dejan descansar.
He perdido la esperanza,
yace muerta a mis pies.
Solo os pido un deseo:
¡dadme algo en que creer!

En que creer...

Porque tengo el valor
de volver a empezar.
Dadme un poco de fe,
eso me bastará...
Y yo construiré un palacio en el sol
donde renaceré sin sentir su calor.

Tan sólo en tu interior,
en tu corazón se encuentra la fuerza.
En ti se encuentra tu fe
¿quién pudo vencer si no lo intentó?

Y yo tengo el valor
de volver a empezar.
Dadme un poco de fe,
eso me bastará...
Y yo construiré un palacio en el sol
donde renaceré sin sentir su calor.

WarCry: Un poco de fé

http://www.youtube.com/watch?v=hDrEE4GUFnE&NR=1

lunes, 21 de diciembre de 2009

Un oficio

Unas... ¿cuatro? Sí, cuatro hojas. Folios llenos de letras que forman sílabas, y éstas, a su vez, palabras. Palabras amigas, por cierto, pues se unen para crear frases, con más o menos rima, pero todas absolutamente imprescindibles.
Paseo de un lado a otro, lo leo una y otra vez tratando de hacerlo mío, tratando de sentir lo que ella sentiría al decir esos versos. ¿Esperanza? ¿frustración?... ¿resignación? Demasiadas cosas a la vez como para pretender plasmarlas en un momento, quizás.
Pero lo mío no será resignación. La suya era temprana, la mía, si es que llega, tardará en hacerlo.

Sacudo el papel delante de mis narices. Carraspeo y dirijo la mirada a ningún sitio en particular.
Entonces empieza el intercambio de parrafadas, unas más complicadas que otras. Repetimos sin cesar, alterando los tonos, cambiando las pausas y midiendo los gestos y los silencios. Cada vez es más nuestro. ¡Cada vez comprendemos más a esa infeliz pareja que planea fugarse de forma romántica! Cada vez... cada vez sus palabras son tan nuestras como suyas.

Al final, solo se trata de sentir...

El teatro no es un oficio de apariencias... sino de sentimientos.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Más alto

Grita.

Grita.

Vamos, más alto.

¿Eso es todo?

Grita.

¡Más alto!

¡MÁS ALTO!

...
Ahora sí. ¿Listo para hablar?

lunes, 14 de diciembre de 2009

¿?

Dos pasos. La puerta se abre y la veo. Está quieta, mirándome, observándome con el mismo detenimiento que yo a ella. Me detengo en cada rasgo, en su expresión de duda, en el movimiento de sus dedos, que hacen girar varios anillos.

- ¿Quién eres?
- ¿Quién eres?

Acerqué mi mano juntándola a la de ella. Estaba fría. La retiré sin dejar de mirarla a los ojos.

- ¿Qué quieres?
- ¿Qué quieres?

... Silencio.

- Te veo... diferente, ¿sabes?
- Te veo... diferente, ¿sabes?
...
- ¿Cansada?
- ¿Cansada?
...
- No lo sé, pero no te brillan igual los ojos, no sonríes igual...
- No lo sé, pero no te brillan igual los ojos, no sonríes igual...
...
- ¿Qué te pasa?
- ¿Qué te pasa?
...
Ambas bajamos la cabeza al instante. Supongo que no sabíamos responder. Pasaron unos segundos y volvimos a alzar la vista hasta volver a hacer coincidir la mirada.

- Creo que me pierdo por momentos...
- Creo que me pierdo por momentos...
...
- Tengo que irme. Hay gente que me espera fuera, que quiere verme dar brincos y gritar como una condenada
- Tengo que irme. Hay gente que me espera fuera, que quiere verme dar brincos y gritar como una condenada
...

Volví a levantar la mano, pegando mi palma a la suya. Seguía estando fría.
Un leve parpadeo y en nuestros labios se dibujó una sonrisa. Dimos un par de pequeños saltos en el sitio y ella desapareció cuando yo salí por la puerta.

- Mundo, allá voy.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Bébeme

"Bébeme". Eso era todo. Nadie dijo que pasaría después, ni lo pequeñita que se volvería.
Solo quería probar a soñar algo diferente. Caerse por una madrigera no parecía mal plan, sobretodo teniendo como guía a un conejo demasiado apresurado como para darse cuenta de nada. Flores que hablan sin escucharla lo más mínimo. Una oruga enorme que dice saber de todo y todos. Un gato canalla que guarda a buen recaudo todas las respuestas. Una reina que pide su cabeza y unas cartas que la siguen y obedecen como borregos al pastor. Y después estaba aquel loco adicto al té. Curioso, aun en su locura, el Sombrerero le hablaba con coherencia, "¡Siempre hay algo que celebrar, aunque sea un no-cumpleaños!"

No parece un mal sueño... si despiertas antes de se cumplan los deseos de la Reina.

¡Alicia, despierta!


"Un ratito más... quiero seguir soñando cinco minutitos..."