miércoles, 27 de enero de 2010

¿?


¿Qué será de mí cuando se quiebre mi voz?

domingo, 24 de enero de 2010

Donde sea


Ésta es la historia de quien una vez

se aventuró a soñar,

y los caminos por los que viajó

estaban repletos de ti.

jueves, 21 de enero de 2010

Sin sentidos

Y vagaron por la tierra... sordos, ciegos y mudos...

miércoles, 20 de enero de 2010

Sin pesadillas

- ¡No! - me desperté sobresaltada, envuelta en una manta que estaba empapada en sudor

Aun era de noche y los demás dormían. Por suerte nadie se había despertado con el grito. Menos mal... no quería preguntas.
Habíamos acampado en un claro del bosque, no demasiado grande, pero aun así las copas de los árboles se alejaban entre sí lo suficiente como para permitir que la luna y las estrellas nos proporcionasen algo de luz.
Otra pesadilla... había perdido la cuenta los últimos días.
Me levanté dejando la manta tras de mí y me dirigí hacia Isaac.

- Le despierto y se acabó, total, se pasa el día tan en su mundo que cualquiera diría que está dormido

Cuando llegué hasta donde estaba tenía la boca cerrada, para variar, jaja, y parecía un angelito. Tenía más frío que un perro chico, temblaba.

- Isaac... - susurré - No puedo dormir
- ajidninjksanuidmk... - murmuró haciendo un gesto casi de indignación pero que a mi me pareció muy divertido
- Anda, hazme un hueco - volví a decir en voz muy baja.

Con mucho cuidado me acurruqué a su lado y me cubrí con parte de su manta. Utilicé su brazo para apoyarme y hundí la cabeza en su hombro.

- En condiciones normales, jamás haría ésto - susurré, y después, imitándo a Isaac añadí - Calla, y deja de tirar, que me quedo sin manta... - me reí y él se movió - Shhhh...
- Les voy a pegar una patada en el culo a esos demonios de los demonios...
- Tranquilo - volví a esbozar una sonrisa - Yo cuidaré de ti

Esta vez se giró bruscamente y su rostro quedó a escasos centímetros del mío. El corazón se me salía del pecho. No sé qué me impulsó a hacerlo, ni de donde saqué el coraje... solo sé que ocurrió, que le besé...
Él no se despertó, y yo esa noche pude dormir tranquila. Sin sueños, sí, pero también sin pesadillas.

.

Harta de engalanar un mundo que se arranca los adornos.

lunes, 11 de enero de 2010

Fuego...


- No puedo creerlo, Kasandra... no puedo...
- ¡Pues no les creas! Mis acciones en contra de la iglesia no superan el no bendecir la mesa antes de cenar... – intentó llevar sus manos a mi rostro, pero un par de gruesos grilletes le rodeaban las muñecas y las cadenas crujieron cuando intentó alzarlas. Estaba llorando y las lágrimas ensuciaban aun más su tez morena. Tenía los labios cortados y uno de los pómulos hinchado y levemente amoratado – Sácame de aquí... tú sabes que no he hecho nada...

No la dejé terminar, me levanté y la miré a los ojos durante lo que pareció una eternidad. Luego me di la vuelta, dándole la espalda y cerré tras de mí la puerta hecha a base de los mismos barrotes que la estancia en la que se encontraba. Su voz llegaba a mis oídos rasgando el aire.

- ¡Gorke! ¡Gorke...! Por favor... ¡créeme!

Sin embargo, la dejé atrás creyendo que hacía lo correcto, con fe ciega en un hombre que decía hablar en nombre de Dios.

- Ten fe, hijo mío... - me decía una y otra vez – El diablo a menudo nos tienta con lo que más queremos para hacernos caer...


Bla. Bla. Bla.
"¿Fe...? ¿En qué?”, me pregunto ahora

domingo, 10 de enero de 2010

Ven


Ven a volar conmigo, a soñar conmigo.

Deja que te muestre mundos que ni imaginas, que te hable con palabras que en tu lengua quizá no existan.
Atrévete a mirar más allá de mis ojos, a conocer qué hay detrás.

Ven a volar conmigo, a soñar conmigo.

Permite que te enseñe lo divertido que es tirarse en el suelo sin hacer nada, o cerrar un paraguas mientras la lluvia te empapa la cara.
Salta y verás la complejidad de una sonrisa, escucharás las notas de una canción que una voz eclipsa.

Ven a volar conmigo, a soñar conmigo...


jueves, 7 de enero de 2010

I'm...

Cansada de los tachones, de los paréntesis, de los punto y final.
Cansada de manchar el papel con borrones.
Cansada... de perderme entre las frases que una vez dije, de asomarme a las sonrisas que se quedaron atrás, de ponerle el acento a las palabras...
Cansada de apretar el papel entre mis manos hasta hacerlo trizas, de leer y releer lo escrito para luego tirarlo a la basura.
Cansada de poner títulos que nada tienen que ver con la obra.