martes, 31 de marzo de 2009

Lecciones

Al principio, es complicado. No logro hacer coincidir los engranajes, no comprendo el mecanismo que la produce. Poco a poco me voy haciendo a la idea. La dibujo de mil formas distintas, con pensamientos cercanos y opuestos, enfrentadas y amigas, confidentes, cómplices.
Muchas nunca se lucen, otras se pierden en la oscuridad de la noche. Se cobijan entre sábanas de papel. Algunas se sueñan, se trazan y no se terminan, quedando bocetos a medio hacer, sin luz ni color, sin motivos ni porqués. Otras son las máscaras peremnes de aquel que se niega a llorar.
Al fin, después de mucho tiempo logro entender su significado. Las piezas encajan... y la amargura muere de risa.
Para mí o para otros, qué más da. Pues, ¿quién es más dichoso, aprendiz o maestro?
Todos necesitamos una, aunque sea por los viejos tiempos.
Mis dedos se manchan de tiza, mientras la hago bailar entre ellos. La pizarra espera.

lunes, 16 de marzo de 2009

Cuentos por contar

Parece tan apetecible... como la casita de chocolate, envenenada, engañosa imagen que esconde el horror de un caldero gris.
Pasos de un gigante que se aproxima, me disfrazo de cordero y paso ante la criatura, camuflándome con el rebaño. Busco luego las migajas en el camino, pedazos de pan que a niños perdidos devolvieron a casa. No veo nada desde aquí, me siento como Pulgarcito, pequeña en la inmensidad de un suelo lleno de abismos. No quiere que vuelvas, parece que no te dejará hasta que averigue su nombre, y no... no se llama Rulpenstinki.
Con la música de su flauta encantada nos lleva hasta el río de lágrimas donde nos ahoga. El espejo mágico se niega a responder nuestras preguntas.
¡Malvado Malastrampas!... Pero yo soy Juan sin Miedo, he ido y regresado del Castillo de Irás y No Volverás.
Dentro de poco acabará este baile, Jeppeto.

sábado, 14 de marzo de 2009

Noches, guerras y silencio

Os escribo esta vez a vosotros, para agradeceros todo lo que sin saber hacéis por mí.
A aquellos que velan por mí en noches de viento y lluvia, de calma, de pasos en la oscuridad.
Cuando las sombras sobrecogen mi habitación, ahí estáis, vigilando cada movimiento, guardando mis sueños mientras permanezco ajena a todo cuanto ocurre.
A quienes han sido, son y serán mudos testigos de la desnudez de las palabras. Sé que luchais... ¿creeis que pasáis desapercibidos? Cada noche os acomodo de la misma manera a los pies de mi lecho, y cuando despierto estáis en posturas totalmente distintas... ¿a qué pesadillas os enfrentáis?
Gracias, mis guerreros de ojos fijos, mis mudos compañeros de tertulias, por soportar conversaciones absurdas, llantos reprimidos y abrazos desinteresados...
Gracias, y buenas noches.

lunes, 2 de marzo de 2009

Recuerdos

Recuerdos que se agolpan en los labios de aquel que alguna vez habló, que alguna vez amó. El frío metal que quiebra la voz, silencia las palabras y olvida las promesas sesgando el aire, atravesando el tiempo y el ideal perdido bajo las sábanas del sinsentido.
Recuerdos... felices, taciturnos, marchitos, blasfemos, abandonados... Recuerdos son, al fin y al cabo. Retazos de un cuadro que no se terminó de pintar, esbozos de caminos inacabados, bocetos de pensamientos inconexos dibujados con los pinceles del querer y el no poder.
¿Dónde están los muros que delimitan fronteras?
Y aquí seguimos, como bobos, haciéndonos preguntas estúpidas que nadie va a responder, bajo una lluvia de versos que se estrellan contra el suelo y mueren ahogados én un río de vagabundas sensaciones.