Siempre existirá el coste de oportidad que implica la dudad de... "¿qué hubiese pasado si en lugar de nada hubiese algo?"
Sin olvidar el escalofrío por la necesidad de tener a alguien cerca tuyo, o la reflexión que conlleva la soledad...elegir esa compañía está en tus manos...
Perdóname, cuándo no hay nada, tienes la certeza de que no fue culpa tuya, porque tu has sido quién pidió la soledad, sabes por tanto entonces, que cuándo no hay nada estás tú, y tú jamás podrás abandonarte.
Mentirijillas desde mi reino preciosa dama de gestos.
Siempre existirá el coste de oportidad que implica la dudad de... "¿qué hubiese pasado si en lugar de nada hubiese algo?"
ResponderEliminarSin olvidar el escalofrío por la necesidad de tener a alguien cerca tuyo, o la reflexión que conlleva la soledad...elegir esa compañía está en tus manos...
Perdóname, cuándo no hay nada, tienes la certeza de que no fue culpa tuya, porque tu has sido quién pidió la soledad, sabes por tanto entonces, que cuándo no hay nada estás tú, y tú jamás podrás abandonarte.
ResponderEliminarMentirijillas desde mi reino preciosa dama de gestos.
Esa sonrisa... ¿triste o burlona?
ResponderEliminarNunca los silencios hablan tan alto como cuando no queremos escucharlos
ResponderEliminar"No puede ser cierto que exista tan inmenso vacío; estaría demasiado lleno de nada."
ResponderEliminarMala Estrella.
(Mi ego me empuja a comunicarle que le dejé algunos comentarios en entradas pasadas.)
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