jueves, 20 de mayo de 2010

Segundos

Allí permaneció durante largas horas, muy quieto.
Como un niño pequeño que juega a esconderse de alguien, con la misma emoción de ser o no ser visto y todo lo que conlleva...

Pasaron muchas horas hasta que ella llegó a la orilla del río, y apenas unos segundos le hicieron falta para cruzar saltando de una piedra a otra, balanceándose grácilmente, como si fuera un hada salida de algún cuento para dormir.

Él siempre la esperaba hasta verla, en silencio, casi ausente... aunque su sueño solo durase unos segundos.

3 comentarios:

  1. Yo también quiero sueños de esos :D

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  2. En unos segundos pueden pasar cosas maravillosas, señorita, y también horribles... pero usted y yo nos quedaremos sólo con las primeras, para poder seguir sonriendo a nuestras respectivas tostadas, si le parece.

    Un abrazo.

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  3. Me agrada, suelta, sutil, rica y sencilla.

    Buenos versos y enunciados que tiene por aquí.

    Le seguiré la pista con detenimiento.

    Saludos.

    H.

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Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...