martes, 4 de agosto de 2009

Oportunidad.

Piensas que quizá no sea esta la situación, ni tampoco el momento adecuado. No importa en absoluto. Pasará de largo. Otra vez. Como ese suspiro que escapa de labios ajenos, y que aun codiciándolo no podemos atrapar. Se escapa entre los dedos.
Como el aire, de los pulmones. Algo voluntario e involuntario al mismo tiempo. Querer puede más que poder.
¡Pero ahora sí! ¡Tienes tiempo, hazlo! No mires a tu alrededor, no desaproveches la oportunidad, quizá tarde mucho en volver a ocurrir. No la despidas con la mano mientras pasa de largo!
No es prudencia. No es esperanza. Es estupidez, y punto.

3 comentarios:

  1. Dejarlo escapar siempre te dejará la eterna pregunta de que hubiera pasado... y tú y las preguntas os llevais mal. No puedes ver una sin buscar respuesta XD

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  2. El temor a equivocarse. Realmente se escapan de entre los dedos...

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Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...