- Mamá, ese payaso parece triste
- ¿Por qué, cariño? ¿No ves cómo sonríe?
- Su boca está pintada de blanco y rojo, y su cara de colores... ¡sí! Parece que sí sonríe... pero mamá, ¿entonces el payaso nunca tiene derecho a ponerse triste?
- Claro que sí
- ¿Sí? ¿Y cómo lo sabré?
- Mira en sus ojos, las lágrimas despintan la pintura de su rostro...
El payaso puede estar triste. El bufón quizá se eche a llorar. El mimo, aunque no hable, grita.
Grita.
Plant Lemon Seeds In A Cup
Hace 2 años

Siempre en sus ojos...
ResponderEliminarEl grito es sordo a un mundo que huye de verdades
ResponderEliminarEs curioso como los niños son capaces de ver más allá.
ResponderEliminarQue empapen las lágrimas, que caiga la máscara y que el grito obligue a abrir los ojos y la razón
Hace tiempo que tengo una nariz de clown guardada en el cajón, pero sólo la saco cuando estoy triste; sólo es necesario disfrazarte cuando tienes que engañarte a ti mismo.
ResponderEliminarmu weno primita ^^
ResponderEliminargrasiassss x aserme un huekecito en tu baul de sonrisas, te prometo k no are ruido (shhh)
ResponderEliminarainsss si sq eres achucablizima!!
A veces, Raskolnikov, también es neesario gaurdar el rostro de un mundo que no aprendió a leer y vive acomodado en las apariencias. Disfrazarse no siempre es una opción personal
ResponderEliminar