lunes, 22 de junio de 2009

Payaso triste

- Mamá, ese payaso parece triste
- ¿Por qué, cariño? ¿No ves cómo sonríe?
- Su boca está pintada de blanco y rojo, y su cara de colores... ¡sí! Parece que sí sonríe... pero mamá, ¿entonces el payaso nunca tiene derecho a ponerse triste?
- Claro que sí
- ¿Sí? ¿Y cómo lo sabré?
- Mira en sus ojos, las lágrimas despintan la pintura de su rostro...


El payaso puede estar triste. El bufón quizá se eche a llorar. El mimo, aunque no hable, grita.

Grita.

7 comentarios:

  1. El grito es sordo a un mundo que huye de verdades

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  2. Es curioso como los niños son capaces de ver más allá.

    Que empapen las lágrimas, que caiga la máscara y que el grito obligue a abrir los ojos y la razón

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  3. Hace tiempo que tengo una nariz de clown guardada en el cajón, pero sólo la saco cuando estoy triste; sólo es necesario disfrazarte cuando tienes que engañarte a ti mismo.

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  4. grasiassss x aserme un huekecito en tu baul de sonrisas, te prometo k no are ruido (shhh)

    ainsss si sq eres achucablizima!!

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  5. A veces, Raskolnikov, también es neesario gaurdar el rostro de un mundo que no aprendió a leer y vive acomodado en las apariencias. Disfrazarse no siempre es una opción personal

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Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...