miércoles, 10 de junio de 2009

Como a Pandora

Se abre el baúl de las sonrisas,
dejándolas huir cuando la confidencia desaparece.
Cuando quien se cree verdugo, por serlo, crece.
Cuando el juez dicta sentencia, ignorante,
cuando es traidor quien fue amante.
Cuando la mirada vaga por desiertos de sal
sin que nadie la consuele o ayude a caminar.
Se escapan las sonrisas,
el viento las persuade con caricias.
Caricias que a la risa mantiene embalsamada...
mientras lo peor es que a nadie le importa,
que nadie hace nada.

2 comentarios:

  1. Triste pero precioso escrito... Es triste darse cuenta de que nunca nadie hace nada... Mentirijillas desde mi orilla dama de gestos, espero verte pronto caminar por mi playa.

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  2. Vientos que traen un brutal caos, arrastrando consigo lo que debiera permanecer

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Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...