
Yo lo recuerdo, ¿tú no?
El aire acariciaba mis mejillas y me susurraba aventuras al oido. Viajes imposibles a través de las nubes o estrellas, que casi podía raptar del cielo con mis propias manos. El sol brillaba de una forma tal que no podía evitar guiñarle. Una vez, y otra, y otra... No necesitabamos más.
Mis manos se aferraban a sus brazos, a veces de hierro, otras de cuerda... pero siempre dispuestos a transportarme donde la imaginación anida y se hace real.
De vez en cuando yo vuelvo a ese lugar tan especial, me siento con una sonrisa en el rostro y me preparo para la aventura.
De vez en cuando necesito sentir a esa niña que todos tenemos dentro, porque esos pequeños e insignificantes trozos de madera me hacen sentir especial con cada golpe que propinan mis pies, descalzos sobre la arena o la hierba... con cada vaivén que me acuna, como una madre que narra un cuento a su hijo, esperando a que se duerma y sueñe.
El aire acariciaba mis mejillas y me susurraba aventuras al oido. Viajes imposibles a través de las nubes o estrellas, que casi podía raptar del cielo con mis propias manos. El sol brillaba de una forma tal que no podía evitar guiñarle. Una vez, y otra, y otra... No necesitabamos más.
Mis manos se aferraban a sus brazos, a veces de hierro, otras de cuerda... pero siempre dispuestos a transportarme donde la imaginación anida y se hace real.
De vez en cuando yo vuelvo a ese lugar tan especial, me siento con una sonrisa en el rostro y me preparo para la aventura.
De vez en cuando necesito sentir a esa niña que todos tenemos dentro, porque esos pequeños e insignificantes trozos de madera me hacen sentir especial con cada golpe que propinan mis pies, descalzos sobre la arena o la hierba... con cada vaivén que me acuna, como una madre que narra un cuento a su hijo, esperando a que se duerma y sueñe.

A veces más parcido a la vida que cuando bajamos necesitamos coger fuerzas y lanzar ese impulso que nos eleve y saque a la luz esa sonrisa infantil, esa que ilumina el rostro y nunca debería de desaparecer.
ResponderEliminarDulce recuerdo, que acaricia en la noche hasta llevarnos hasta el sueño.
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