Amanece con ella por bandera y nada podrá derrotarte. Llévala a cualquier lugar y cruzarás todas las fronteras del mundo, la usarás para hablar en sordomudo, brindarás con ella salpicando alegría a quien choque la copa contigo. Viaja a las estrellas y estámpala en el firmamento, haz que brille como un arcoíris en el cielo. Propágala como una epidemia contagiando cada rincón del infinito, que la gente tosa sonrisas y estornude carcajadas. Enrédate en las de los demás, despéinalas, sedúcelas, invítalas a bailar, emborráchate de ellas.
No hay nada como una sonrisa para aderezar la ensalada de la vida.
No hay nada como una sonrisa para aderezar la ensalada de la vida.
(Y quien dice una, dice varias)

Es gratis...¡y además contagiosas! =)
ResponderEliminarte regalo la mejor de las mías. y este beso
ResponderEliminarno sabes cuanta razón tienes, y más estando en tierras estranjeras se da uno cuenta de ello.
ResponderEliminarbuenas y enriquecedoras palabras cuando se necesitan (:
ResponderEliminarYA se extrañaban tus palabras.
Saludos nocturnos.
H.
Tus sinceras y acertadas palabras, me han recordado a este escrito que descubrí hace ya años y aún lo sigo leyendo cuando lo necesito:
ResponderEliminarhttp://sensimade.blogspot.com/2009/01/sonrisa-una-sonrisa-cuesta-poco-pero.html
¡Gracias por regalarnos tus mil y una sonrisas escondidas en tus mil y un versos! ;-)