miércoles, 23 de septiembre de 2009

Aprender

Desde hace muchos años se empeñan en educarnos en cosas fundamentales. Matemáticas, biología, química, literatura...
Durante toda la vida nos piden una preparación que hemos de tener para poder seguir aprendiendo. No puedes llegar a cursar una Educación Secundaria sin una Primaria, ni un Bachiller sin una Secundaria... y así sucesivamente.
Por que es así. Pasamos los días, desde nuestra infancia, de una clase a otra, de un pupitre a otro, conociendo nuevas personas con distintos puntos de vista. Y a medida que crecemos nos damos cuenta de que poco a poco se va terminando la época de jugar con muñecos, de dibujar mundos diferentes que nadie más que nosotros entiende.
Día tras día los parques están más abandonados, los columpios más solos. Los niños crecen igual de ignorantes que si no hubieran dado todas esas clases.
Y es que a pesar de todo nunca nos enseñan una lección sumamente importante: se les olvida decirnos que podemos ser serios, pero no olvidar sonreír, que podemos crecer, pero no dejar de soñar.
En ninguna clase, o asignatura, nos cuentan que hacer eso es no haber aprendido nada.

Atreverse a crear, a soñar, a sentir, no es ser un crío o infantil. Simplemente es no resignarse.

3 comentarios:

Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...