lunes, 21 de septiembre de 2009

Por...

Gracias por enseñarme las sonrisas escondidas. Por encontrar la paz en los rincones ajenos.
Por saber preguntar cuando es preciso. Por la paciencia.

Gracias por arriesgar. Hoy soy un poco más persona.

1 comentario:

Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...