martes, 19 de octubre de 2010
Pequeñas grandes fronteras
Todo comienza el primer día del primer mes del primer año de todos, cuando el sol sale y colorea con tonos azulados el mar y el cielo.
Casi podrían ser la misma cosa, el mismo ser. Ambos, incontrolables, tan pronto dulces y cálidos como terriblemente crueles. Las nubes de uno bien se asemejan a la espuma del otro. Las mismas aves que surcan los cielos descansan más tarde sobre las aguas.
Tanto tiempo reflejándose el uno en el otro, tanto tiempo juntos y separados… tan cerca y tan lejos.
El día que sucedió a la noche más larga del año, la que más se extrañaron, al amanecer se supieron enamorados.
Maldita la suerte de ambos, pues con el alba nacía el horizonte, una fina línea, un cruel enemigo que, pretendiéndolo o no, los separaba.
Rugió el mar encolerizado, alzó sus aguas como enormes olas para intentar rozar siquiera las nubes, pero no lo consiguió. Bramó el cielo y lloró durante largo rato, mas solo sus lágrimas alcanzaron al enamorado.
Un día, cansados como estaban de aquella odiosa distancia tan breve, la fortuna les sonrió al fin. Diéronse cuenta de que cuando la noche cae, cuando la reina blanca gobierna, sus azules se apagan y un manto negro los cubre a ambos, confundiendo así al horizonte que, ignorante, poco puede sospechar que los enamorados se estén abrazando.
Desde entonces esperan para amarse cada noche, al morir el sol, y cuando éste regresa el cielo amanece sonrojado por el beso de buenos días con el que cada mañana se despiden… hasta su próximo encuentro.
jueves, 23 de septiembre de 2010
miércoles, 22 de septiembre de 2010
¿Por qué amanece rojo?
lunes, 6 de septiembre de 2010
Tantos por ciento
viernes, 3 de septiembre de 2010
Por ti...
Porque desde que te conocí supe que ocuparías un lugar importante en mi vida.
Porque me haces sentir parte de algo que por minúsculo que parezca, para mí es un mundo.
Porque gracias a ti poco a poco me encuentro a mí misma.
Porque si rebusco entre los mejores momentos, estás ahí.
Porque de alguna forma me has enseñado a no rendirme.
Porque me das alas y alimentas mis sueños.
Porque te debo tantos llantos y sonrisas…
Me has permitido refugiarme en ti tantas veces que he perdido la cuenta. Me has ayudado a camuflarme y a levantarme cuando lo he necesitado. Me has concedido oportunidades con las que ni siquiera soñaba. Incluso me presentaste a todas aquellas personas tan diferentes entre sí y tan increíbles.
Es difícil explicar. Suena casi romántico, como si fueras mi media naranja o algo así.
Gracias.
[No, no hablo de una persona =P]
domingo, 22 de agosto de 2010
Puzzle
Venga, no son tantas. Atrévete a unirlas. ¿No quieres saber el dibujo que forman… cuando están todas juntas?
Quizá merezca la pena. Solo quizá.
¿No?
viernes, 13 de agosto de 2010
Princesa
al mar, que siempre esté en calma.
Acúname entre tus brazos,
cántame una nana sin voz.
Aprisiona con tus manos las mías.
Haz que el silencio se muerda los labios,
que la soledad se muera de envidia.
Llámame princesa, aunque solo sea por esta noche.


