Cuentan los viejos y sabios, y aquellos bobos empedernidos: los románticos, una historia que habla de un amor fugitivo, un romance a medias, un beso, como un soplo, en un descuido.
Todo comienza el primer día del primer mes del primer año de todos, cuando el sol sale y colorea con tonos azulados el mar y el cielo.
Casi podrían ser la misma cosa, el mismo ser. Ambos, incontrolables, tan pronto dulces y cálidos como terriblemente crueles. Las nubes de uno bien se asemejan a la espuma del otro. Las mismas aves que surcan los cielos descansan más tarde sobre las aguas.
Tanto tiempo reflejándose el uno en el otro, tanto tiempo juntos y separados… tan cerca y tan lejos.
El día que sucedió a la noche más larga del año, la que más se extrañaron, al amanecer se supieron enamorados.
Maldita la suerte de ambos, pues con el alba nacía el horizonte, una fina línea, un cruel enemigo que, pretendiéndolo o no, los separaba.
Rugió el mar encolerizado, alzó sus aguas como enormes olas para intentar rozar siquiera las nubes, pero no lo consiguió. Bramó el cielo y lloró durante largo rato, mas solo sus lágrimas alcanzaron al enamorado.
Un día, cansados como estaban de aquella odiosa distancia tan breve, la fortuna les sonrió al fin. Diéronse cuenta de que cuando la noche cae, cuando la reina blanca gobierna, sus azules se apagan y un manto negro los cubre a ambos, confundiendo así al horizonte que, ignorante, poco puede sospechar que los enamorados se estén abrazando.
Desde entonces esperan para amarse cada noche, al morir el sol, y cuando éste regresa el cielo amanece sonrojado por el beso de buenos días con el que cada mañana se despiden… hasta su próximo encuentro.
Plant Lemon Seeds In A Cup
Hace 2 años

Y por eso amanece rojo.
ResponderEliminarme gusta tu blog, y amo los baules en el puedes guardar historias que con el tiempo se ponen mejor. un beso cuidatE!
ResponderEliminarEs por eso, que cuando existe la magia, no importa lo que haya en medio, no importa si se disfraza... Siempre está esperando el momento justo para aparecer... Los ideales son a prueba de balas ;)(L)
ResponderEliminarMentirjillas desde mi reino, besos a tus orillas.
Dejo mis besos en una esquina, sobre el tímido borde de una caricia de palabras. Y me marcho de puntillas, sin hacer ruido, para no despertar a la noche
ResponderEliminarSencillamente precioso!!!
ResponderEliminarMe ha encantado, me conoces de sobra (por poco tiempo que llevemos conociéndonos) y has acertado con la faceta que tanto nos gusta.