Nunca
trabajarás nada tanto como lo que de verdad te gusta.
Echarás
el corazón por la boca, te costará respirar, te pondrás en pie una y otra vez.
Reirás,
por tonterías, por pura desesperación, por momentos absurdos. Te dolerá la
mandíbula de reír.
Llorarás,
llorarás mucho y a menudo, a veces porque te frustres, y otras porque avances.
Y al
final, cuando llegues (porque si lo intentas, llegarás), sentir que quienes te
importan están orgullosos de ti.
Guau.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...