lunes, 3 de junio de 2013

Juegos de niños

Sentir.
Es el verbo con el que describiría estos días: sentir.
Porque al fin y al cabo es la máscara nuestro recurso, pero la máscara no puede ser de papel pintado, tiene que ser de verdad. “Trabajamos desde la verdad, desde nuestra verdad”, creo que llevaré esa frase impresa a fuego en algún lugar de mi memoria de hoy en adelante.
Encuentra a tu niña, está ahí, escondida en algún rincón, jugando a las canicas o a la comba. Búscala, dale la mano y deja que te lleve a ese Nunca Jamás donde pensar está prohibido, donde sólo se permite SENTIR.
Mi estómago está de punta, mis nervios haciendo macramé, no puedo dejar de hacer ese ejercicio involuntario del “llora-ríe-llora”, y me siento feliz. Me siento feliz porque donde hay un objetivo hay un proceso y, mejor o peor, con más o menos tropiezos, sé que llegaré a la meta de la mano de mi niña.

Aquí estoy, con la extraña sensación de no saber dónde empiezo y dónde termino.


Aquí estoy, asimilando el maravilloso regalo que han sido estos dos días.

1 comentario:

  1. La niña que se esconde dentro de ti sigue jugando contigo, aunque sea al escondite. Encuéntrala y será su turno, o el comienzo de un nuevo juego.
    Sentir es más fácil para los niños.
    Pensar, para los adultos.
    Cuando sea más fácil sentir, habrás encontrado tu verdad.

    No te rindas, tu niña te espera escondida en algún lugar.

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Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...