Nubes en la cabeza. ¿Qué fue de la sonrisa de la muñeca de trapo? ¿qué fue de sus aventuras?
Dicen que un buen día se le descosió la sonrisa, que sus labios cayeron a un suelo que todo el mundo pisó. Que su gesto se enredó en una brújula rota.
Dicen que trazó con el pincel una nueva sobre su cara.
Nadie notó la diferencia.
Dicen que un buen día se le descosió la sonrisa, que sus labios cayeron a un suelo que todo el mundo pisó. Que su gesto se enredó en una brújula rota.
Dicen que trazó con el pincel una nueva sobre su cara.
Nadie notó la diferencia.

Quizás ella sí nota la diferencia...
ResponderEliminarTemplarius lleva toda la razón. Yo también lo noto en la mía. Bss
ResponderEliminarLo peor de engañar a los demás es pretender engañarse a uno mismo.
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