
¿Qué mejor manera de empezar el día que sonriéndole a una tostada y que te devuelva el gesto?
Pues... aunque no es habitual, hoy la entrada va dedicada a un cuenta cuentos que me ha hecho sonreír.
Gracias, J.
Líneas desdibujadas, trazos sin terminar...
Hola!!
ResponderEliminarPermíteme presentarme soy Gillian administradora de un par de webs, visité tu portal y está interesante, tienes temas muy buenos y el diseño me gusta. me encantaría poner un link de tu web en mis sitios y así mis visitas puedan visitarlo también. si estás de acuerdo no dudes en escribirme
Éxitos con tu blog.
Gillian Silva
gilixitana@hotmail.com
Nunca está de más sonreir.
ResponderEliminarNo hay mejor despertar
ResponderEliminarAsí da gusto empezar el día... desde luego; sabe, señorita, que después de leer su entrada me ha asaltado una duda tan interesante como difícil de resolver. Pues ahora me pregunto, cual de estas cosas resultará más maravillosa: si sonreír con sinceridad o ser capaz de provocar una sonrisa sincera... Y más teniendo en cuenta que cualquiera de las dos es capaz de provocar la otra, la pescadilla que se muerde la cola, señorita. Ahora sonrío (preciosa foto... y muy tierna: no dude en avisarme si alguna vez no logra tostar sonrisas)
ResponderEliminarUn abrazo ;D