
Siempre me he mostrado reacio a hacer cualquier cosa.
Al fin y al cabo, ¿qué soy?
Un espantapájaros.
Tan solo el viento mueve de forma sutil lo que en mi cabeza se supone que es pelo.
Los viajeros hablan de una... urna, un cofre lleno de todos esos sentimientos que me faltan.
Quizá sea el momento de ponerme el ajado sombrero burdeos que hace horas cayó al suelo, y con estos zapatos que me vienen unas cuantas tallas grandes, recorrer ese camino que siempre he tenido delante.
Cosas como esta, la hacen posible las mañanas con vosotros.

Y en directo, mucho mejor ;)
ResponderEliminarte a faltado decir que el espantapájaros quería su derecho a voto xD oju vistor... xD
chuchones!
Qué bonito, soñar es lo que a veces nos mantiene en pie. Y de espantapájaros, pasó a ser vendedor ambulante de alpiste para pájaros...
ResponderEliminarShhhhhhh... no se lo diga a nadie... que este es uno de mis lugares secretos, donde vengo de vez en cuando a recobrar fuerzas, a retocarme la sonrisa, a descansar del ruido de afuera... Me siento un ratito, junto al espantapájaros con sueños de aventurero que tanto me recuerda a mí... y al poco ya me encuentro mejor y con más ganas de seguir hacia delante.
ResponderEliminarY como me resulta usted tan especial y sé que será capaz de guardarme el secreto, le revelaré otro lugar tan mágico como este suyo, capaz de curar heridas profundas y sacar sonrisas a las piedras:
http://borronycuentonuevo.blogspot.com/2009/12/ovacion.html
Cuídese señorita, mire hacia los lados antes de cruzar la calle y recuente los anfibios cada noche... que no se cuele ningún polizón indeseable de ojos enormes en sus sueños, ya sabe... ^^
un abrazo y una xD