jueves, 18 de febrero de 2010

Indestructible

Una flecha absurda sin dirección a la que apuntar,
sin pertenecer a un reloj,
ni a una brújula,
ni a una veleta oxidada.

Solo una flecha grisácea y enmohecida
con una única rodilla
que grita, quebrada.

El viento que la hace tambalearse
eclipsa sus llantos.

Pero él es aire y ella hierro.
Un metal tan duro no se rompe
por más vendavales que lo intenten.

1 comentario:

  1. Por desfortuna.. siempre en un momento.. llega el agua, corroe el hierro y fortalece el aire..

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Shhh... dilo bajito, que hasta el viento escucha...