Pero paraos un momento a pensarlo... Son nuestras grandes aliadas: las estanterías.
Sirven, en ocasiones, para apoyarnos. En ellas colocamos libros que tarde o temprano nos servirán, llenos de datos, experiencias, consejos... Aunque por suerte o por desgracia se mantienen más o menos polvorientos.
Son nuestras confidentes, esconden aquellos pequeños secretos que mantenemos ocultos detrás de todos los objetos que quedan a la vista: números de teléfonos en un minúsculo pedazo de papel, unos pendientes, alguna foto perdida...
Pero ellas también se cansan, ¿no? ¿Alguien se para a pensar eso? También necesitan mimos, que las limpien y las cuiden pues, aunque no hablen, en el fondo lo están deseando para poder seguir siendo útiles.
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Hace 2 años

Hombros de madera. Pequeños rincones donde guardar viviencias en papel. Todo aquello que fuimos y queremos conservar, todas aqeullas historias, anécdotas que queremos volver a consultar. Más sólo es madera vieja y apartada, fiel escudero que carga la soledad del paso del tiempo desde la distancia
ResponderEliminarGran consejo, que no me vendría mal aplicar ^^
ResponderEliminarConfidentes, baúles donde se guardan los más intimos secretos, pues ellos guardan los libros que entre sus páginas guardan tesoros.
Y yo sin estanterias... U.u
ResponderEliminarTodos los blogs son super chulos y el mio es una caca!!!
ResponderEliminarPues sí, habrá que pensarlo y pasarle el plumerillo al menos, de vez en cuando. Yo no sabría qué hacer sin las estanterías, me encantan, cabe un universo entero en ellas!!!
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