Al principio, es complicado. No logro hacer coincidir los engranajes, no comprendo el mecanismo que la produce. Poco a poco me voy haciendo a la idea. La dibujo de mil formas distintas, con pensamientos cercanos y opuestos, enfrentadas y amigas, confidentes, cómplices.
Muchas nunca se lucen, otras se pierden en la oscuridad de la noche. Se cobijan entre sábanas de papel. Algunas se sueñan, se trazan y no se terminan, quedando bocetos a medio hacer, sin luz ni color, sin motivos ni porqués. Otras son las máscaras peremnes de aquel que se niega a llorar.
Al fin, después de mucho tiempo logro entender su significado. Las piezas encajan... y la amargura muere de risa.
Para mí o para otros, qué más da. Pues, ¿quién es más dichoso, aprendiz o maestro?
Todos necesitamos una, aunque sea por los viejos tiempos.
Mis dedos se manchan de tiza, mientras la hago bailar entre ellos. La pizarra espera.
Plant Lemon Seeds In A Cup
Hace 2 años

el mas dichoso es el aprendiz porsupuesto
ResponderEliminarme gustooo
saludos!
Encajando en una armonía perfecta, que forman maravillas en tus manos.
ResponderEliminarLa comprensión, que deshace el nudo en el corazón y alivia el pesar.
Me gusta imaginar las manos manchadas en blanco, la tiza formando ideas oerdidas, dando imagen y forma a lo que construimos casi sin pensar. Improvisar el momento, algo nace...
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